Redescubrir para descubrir…

En la adolescencia los jóvenes forman una nueva comprensión de si mismos. El autoconocimiento vuelve a tomar un lugar importante en el desarrollo de esta etapa en la que cambian las perspectivas de las cosas, de los amigos, de los vínculos, y de si mismos. En búsqueda de reafirmar su identidad pasan por altibajos emocionales, desarrollando una gran capacidad introspectiva que por momentos los puede llevar a tomar una posición egocéntrica. El desarrollo de la empatía se vuelve fundamental para favorecer las relaciones sociales, y flexibilizar los puntos de vista que suelen adquirir el valor de verdades absolutas. Es esencial en esta etapa dotar a los adolescentes de recursos y herramientas que le permitan redescubrir su Yo, anclando en la autoestima la capacidad potenciadora para una superación personal. Surge un sentimiento en ellos de independencia y búsqueda de libertad que debe ser acompañado de la capacidad para tomar decisiones, por lo que adquiere gran relevancia trabajar sobre la autonomía y la responsabilidad.
El grupo de pares cobra gran importancia, y la influencia por pertenecer a un grupo también. Aquí se abre una ventana fundamental donde trabajar sobre las habilidades sociales vuelve a reeditarse como parte fundamental de la prevención para fomentar vínculos sanos.