“Reflexiones sobre la felicidad en el contexto actual”

En conversación con Campana Noticias, la Licenciada Laura Ballini, Coordinadora del Equipo de Orientación del colegio Austin ebs, reflexionó sobre la importancia de aquellos gestos que suman a la salud y al bienestar de las personas en contextos difíciles como el de aislamiento social.

Producto del contexto de cuarentena total obligatoria, y las dificultades que la misma implica para el desarrollo normal del ciclo lectivo para este 2020, desde CN entramos en conversación con la Lic. Laura Ballini, Coordinadora del Equipo de Orientación del colegio Austin ebs, quien a continuación brinda unas reflexiones sobre la prioridad que implica mantener la sonrisa y un buen humor frente a lo que actualmente nos enfrentamos.

CN: ¿Cómo afectaron los eventos transcurridos en las últimas semanas los planes que tenían desarrollados para este año en Austin ebs?

LB: “Dentro de la agenda anual del colegio, habíamos planificado para el día 20 de marzo compartir una campaña con motivo del Día Internacional de la Felicidad. Llegaba el día y parecía descontextualizada a lo que nos tocaba atravesar. Cuidarnos para cuidar a otros, evitar el contacto, resguardarnos en casa, cumplir cuarentena, medidas clave en las cuales nos tenemos que enfocar para evitar la inminente propagación y contagio de este emergente virus. Sin embargo, más allá de esto y con el correr de los días, comprendimos que frente a algo tan serio era necesario tomar todas las herramientas y recursos necesarios para sobrellevar esta compleja situación, compartiendo la importancia de las bases de nuestra campaña inicial, que eran algo tan simple y profundo como el gesto de una sonrisa”.

CN: ¿A qué se refiere exactamente el Día de la Felicidad?

LB: “Desde el 2013, las Naciones Unidas han celebrado el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad reconociendo el importante papel que desempeña la misma en la vida de las personas de todo el mundo. Unos años más tarde, en el año 2015, lanzaron dentro de este marco 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que pretenden poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger nuestro planeta, tres aspectos primordiales que contribuyen a garantizar el bienestar y la felicidad de las personas.

CN: ¿Cómo piensa que este plan se puede relacionar con la actual Pandemia de Coronavirus?

LB: “Tal vez la primera respuesta sea ‘nada’. Es entendible que en estos tiempos hasta pueda parecer un poco utópico o fuera de foco hablar de felicidad, y en cierta manera es normal que nos pase esto, ya que primeramente fuimos diseñados para sobrevivir, con un instinto que hace que estemos alerta y atentos a todas aquellas circunstancias que pueden ser de riesgo, olvidándonos por unos instantes de que hay algo más que la mera supervivencia. John Locke, filósofo y médico inglés, nos indicó: ‘los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias’. Claramente, ser felices significa, muchas veces, nadar contra la corriente, contra noticias o circunstancias que atentan contra nuestro bienestar”.

CN: ¿Cómo podemos abordar entonces la felicidad en la presente coyuntura?

LB: “Alguien comparó alguna vez a la felicidad con una pintura impresionista, en donde cada pequeña pincelada conforma el cuadro de la vida. En esta yuxtaposición de pinceladas y tonos hay sombras, pero estas sombras son necesarias, ya que ellas son las encargadas de darle perspectiva a la obra. No se puede ser feliz si no se cultiva la decisión de serlo, la gratitud y la capacidad de centrarnos en lo que tenemos, y no en lo que nos falta (la comparación social suele ser la primera enemiga de la felicidad). Si bien ésta puede parecer una definición metafórica de la felicidad, sabemos que la felicidad también es tangible en nuestro organismo y cumple un rol importante para nuestra salud. Es conocido que tanto la serotonina como las endorfinas son las sustancias claves para la regulación de nuestro estado anímico. Son las conocidas “mensajeras de la felicidad”, encargadas de producir sensación de bienestar, placer y alegría, ayudándonos a conciliar mejor el sueño. Estas sustancias neurotransmisoras son producidas por nuestro organismo, lo interesante es que podemos potenciar o estimular esta producción a través de nuestra alimentación y comportamientos”.

CN: ¿Podría ahondar en este tema?

LB: La Dra. Lyubomirsky, en su libro “la Ciencia de la felicidad”, expresa que existe un 40% (en la “tarta de la felicidad”) que depende de nuestra actitud y de lo que podemos tener bajo nuestro control (el porcentaje restante lo divide en 50% de orden genético y 10% salario, bienes materiales y salud). Este 40% se trata de acciones deliberadas para potenciar nuestro bienestar, lo que nos deja un margen muy amplio en el cual podemos actuar y elegir diversas acciones que nos beneficien tales como la práctica regular de una respiración consciente, produciendo cambios a nivel cerebral científicamente demostrados, como así también los efectos del ejercicio físico como caminar, correr, andar en bicicleta, etc.

CN: ¿Es importante buscar conservar un buen sentido del humor frente a todo lo que está sucediendo?

LB: La risa y el humor producen una mejora en la salud física y mental, favoreciendo el sistema inmunológico y reduciendo hasta un 40% los infartos o los dolores. Sonreír es un hábito que nos beneficia. Aún cuando no tengamos motivos para hacerlo, este simple gesto es capaz de enviar información a nuestro cerebro. Ésto activa áreas cerebrales liberando endorfinas, facilita la síntesis de la serotonina, relaja, provoca que el cuerpo se sienta menos cansado y tensionado, mejora la oxigenación del cuerpo, alivia el dolor, mejora la creatividad, la memoria, la resolución de problemas y mejora las relaciones sociales. Los estudios científicos han encontrado evidencia de que la sonrisa es contagiosa. Esto tiene que ver con las neuronas espejo, que son clave en el aprendizaje y a su vez otorgan a las relaciones sociales sensación de confianza, credibilidad y carisma.
Asimismo, un estudio de la universidad de Harvard evidenció que cuando alguien está contento, la gente cercana tiene un 25% más de probabilidades de ponerse contento también. En resumen: cuando sonríes, te sientes bien. Cuando los demás te ven, sonríen también. Y cuando sonríen, se sienten bien. No perdamos nuestra capacidad de sonreír a pesar de las circunstancias, cuidémonos entre todos, la sonrisa hoy es un valioso y amigable saludo, la sonrisa se contagia, propaguemos un contagio positivo en medio de tanta incertidumbre, malestar y dolor.